viernes, 20 de enero de 2017

Resiliencia

                            Resiliencia


La resiliencia es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas, pero en psicología añadimos algo más al concepto de resiliencia: no sólo gracias a ella somos capaces de afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas , sino que también podemos salir fortalecidos de ellas.
La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.
Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.

La práctica de la resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?


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La resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una tendencia genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos  podemos desarrollar a lo largo de la vida. Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.
De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida.

¿Qué caracteriza a una persona resiliente?

Las personas que practican la resiliencia:
  1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.
  2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.
  3. Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.
  4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto?
  5. Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.
  6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.
  7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.
  8. No intentan controlar las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control.
  9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.
  10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.
  11. Afrontan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.
  12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.

La resiliencia en los niños


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Si queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza es importante educarles en la capacidad de ser resilientes, para ello es fundamental nuestro ejemplo, no sobreprotegerlos y sobre todo creer en ellos. No se trata de evitar que se caigan, sino de enseñarles a levantarse, y para ello tenemos que confiar en que ellos pueden. Por supuesto, tampoco se trata de exponerlos a peligros o ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes”, afortunadamente no estamos en Esparta. Aportar seguridad y protección es necesario. Algo importante que podemos preguntarles a los niños cuando tienen un contratiempo si queremos que aprendan a desarrollar la resiliencia es ¿qué puedes aprender de esto? o ¿qué puedes sacar bueno de esto que ha ocurrido?

viernes, 30 de diciembre de 2016

Definición de Oráculo

                         

         Definición de Oráculo


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El oráculo es una figura o un espacio al cual los hombres de la Antigüedad (sobre todo, los de Grecia) asistían para recibir respuestas, guías y consejos sobre lo que la vida les deparaba. En este sentido, el oráculo no era lo mismo que cualquier mortal ya que ofrecía consejos y sugestiones que eran o proféticas o que eran enviadas por los mismos dioses del Olimpo a los seres humanos. El oráculo puede ser relacionado en algunos casos con los ejemplos de adivinación y de horóscopos actuales en los cuales las personas se entregan a supuestos especialistas para que les digan cómo actuar ante determinadas situaciones.


En la Grecia Antigua, uno de los oráculos más importantes fue el de Delfos. Este oráculo era visitado por ingentes cantidades de personas que sólo podían concurrir a él el séptimo día de cada mes al relacionarse este número con el dios del oráculo: Apolo. En él, una mujer experta en la adivinación de los dioses era conocida como pitonisa y era la responsable de transmitir el mensaje divino a los dioses. Para hacerlo, podía realizar diferentes ritos que la hacían entrar en estado de éxtasis.

Sin embargo, Grecia no era la única civilización que practicaba la costumbre de consultar al oráculo: también encontramos este fenómeno entre los egipcios, los hebreos, los fenicios y los romanos, entre otros. Con el surgimiento de la religión Cristiana, estas prácticas fueron consideradas paganas y lentamente perdieron importancia.

Los oráculos estaban por lo general aislados de los cascos urbanos ya que se consideraban altares y templos divinos, por lo cual no podían estar en el medio de las viviendas y negocios de un pueblo. Además, esta ubicación, en las laderas de las montañas o en espacios abiertos era considerada superior para 
establecer contacto con los dioses y además alejarse de los quehaceres de la vida cotidiana.

 

LOS GATOS Y SUS MISTERIOS.




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LOS GATOS VEN COSAS INVISIBLES A NUESTROS OJOS.

Todos los afortunados que tengan un lindo gatito habrán visto muchas veces como se quedan fascinados mirando la nada, o se ponen a seguir con la vista cosas que no vemos, y terminamos temiendo tener algún tipo de espíritu en la casa, hay que admitir que es bastante perturbador que miren con tanta atención algo que no podemos ver. Pero todos estos fenómenos tienen una explicación..

Un estudio publicado por Proceedings of the Royal Society B, halló que los gatos, los renos, los perros, roedores, erizos, murciélagos, hurones y okapis detectan importantes niveles de rayos ultravioleta haciendo que vivan un mundo donde las luces se comportan de una forma totalmente distinta a lo que nuestra percepción nota. 

Existen muchos ejemplos de cosas que reflejan rayos UV, patrones en las flores que indican dónde se encuentra el néctar, rastros de orina que ayudan a encontrar presas, y los renos pueden ver osos polares ya que la nieve refleja UV, pero el pelo blanco no. 

Antes se sabía que las abejas, pájaros, pescados, algunos reptiles y algunos anfibios veían dicho espectro, pero se asumía que los mamíferos no lo notaban al carecer de un pigmento visual que protegiera al ojo de los efectos dañinos.
 
Los pigmentos visuales son sustancias que absorben la luz y la transforman en actividad eléctrica, transmitida a través del sistema nervioso. Resulta que, después de todo, no son necesarias para detectar UV: partes transparentes como la córnea y los cristalinos de ciertos animales también pueden transmitir longitudes de onda ultravioletas.
 


El efecto de esto es permitir que más luz entre en la retina, lo que permite que los gatos vean mejor en la noche, o que observen durante horas la luz ultravioleta que absorben algunos objetos como hojas de papel, ciertas telas, detergente de ropa, cosméticos y shampoos, lo que los hace ver más brillantes para ellos. Literalmente, pueden ver lo invisible. 

jueves, 20 de octubre de 2016

Larvas astrales

                         Larvas astrales


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Las larvas astrales son como una especie de “insectos” o “larvas” con energía negativa que contaminan el ambiente o aura y se alimentan de tu energía debilitándote y creándote vicios. Se forman por emociones negativas como un choque o shock emocional, pero sobre todo por acontecimientos inafortunados.
Cuando te rodean pensamientos negativos o de baja vibración, puedes llegar a sentirte bastante mal con tu estado general debido a una baja frecuencia de vibración: vibrando alto las vibraciones inferiores no pueden afectarte. Si las larvas astrales atacan desde el plano emocional, el mental y el espiritual, afectan al cuerpo cuando estás en un proceso bajo (depresión, enfermedad, rabia etc.) dando lugar a las larvas emocionales (percibidas como pequeños gusanos o larvas).
Las larvas astrales se nutren de tu energía debilitándote y dando lugar a ciertos síntomas y malestar en tu día a día. Para cuando quieres darte cuenta tu vida comienza a verse afectada y notas un gran peso que arrastrar, se dan situaciones densas regularmente y que hacen que te mantengas en un estado profundo de malestar físico y/o emocional.

Cómo detectar larvas astrales

Las larvas astrales se alimentan de tu energía vital o cuerpo etérico manipulando tu mente para que tengas ciertos antojos o vicios o caigas en ciertos traumas como trastornos energéticos o de personalidad, depresiones y demás en el peor de los casos.
Aunque no es frecuente tener larvas astralespodría estar sucediéndote, y aunque más raro es apreciar ciertos síntomas más graves podría suceder, así que es importante identificar una serie de patrones negativos que se repiten en tu vida y así poder eliminarlas cuanto antes de tu vida. Las larvas astrales hay que tomárselo con la importancia que debe.

Qué síntomas podemos percibir

Puede que estés teniendo larvas astrales o alguna de las personas que te rodean las tenga,y sin embargo no te estés dando cuenta de este hecho. Por eso, comentamos algunos de los síntomas más frecuentes, aunque puede haber alguno más y no tienen que darse todos a la vez:
  • Te cuesta salir adelante aunque lo intentas con empeño
  • No encuentras las cosas cuando las necesitas por mucho que las busques
  • Te siguen los insectos, te persigue una corriente de aire frío
  • Sufres de ansiedad, depresión, sientes opresión, tienes sueño inquieto, miedo repentino
  • Tu comida se pone agria fácilmente
  • Tienes estrés, notas cansancio, antojos que no son sanos
  • Intentos o tentaciones de suicidio, abusas de sustancias psicoadictivas
  • Automutilación
Si tienes alguno de estos síntomas y no se lo puedes atribuir a ninguna otra cosa, puede que tengas larvas astrales aunque no necesariamente. Hay que mirar el contexto, y descartar otro tipo de patologías.
LAS LARVAS O GUSANOS ASTRALES, SON SERES DE BAJO NIVEL, COMO INSECTOS, QUE ANDAN EN CANTIDADES, ELLAS SE ADHIEREN A TU AURA, Y SE ALIMENTAN DE TU ENERGÍA. DEBILITÁNDOTE Y OCASIONÁNDOTE VICIOS.

Factores de riesgo de larva astral

Hay muchas razones por las cuales las larvas astrales pueden aparecer, sin embargo hay algunos factores de riesgo principales a considerar, que son:


martes, 11 de octubre de 2016

Para ser feliz debes aprender a ignorar a mucha gente .

       Para ser feliz debes aprender a ignorar 

                            a mucha gente .


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Mantenerse lejos de ciertas personas no es sólo una cuestión de comodidad, sino de salud mental. Hay actitudes que nos desequilibran por lo que nos bloquean y nos impiden sentirnos realizados, que acaban por someter nuestro bienestar emocional a los deseos de los demás.

Todos sabemos que no todas nuestras relaciones nos traen algo positivo, a pesar de que queramos que eso suceda.
Sacrificar nuestro bienestar por el de los demás está al orden del día para muchos de nosotros. Así terminamos frente al triste panorama de vivir sometidos a la voluntad de personas que no nos proporcionan sinceridad o buenas emociones. Es decir, un intercambio total de intereses y egoísmo.
Por lo tanto, con el fin de crecer, tenemos que aprender a ignorar a ciertas personas en ciertos momentos.

¿Qué debemos ignorar para ser feliz?


Las situaciones a partir de las cuales debemos empezar a dar nuestra ausencia son variadas.
Normalmente, podemos reconocer fácilmente lo que nos molesta, pero en otras ocasiones puede tomar más tiempo.
Conocer a las personas nos ayudará a tomar conciencia de la realidad, e incluso puede ayudar a anticipar estas cuestiones de manera que podamos evitar que se nos haga más daño antes de que sea inevitable. Dicho esto, veremos más cerca lo que tenemos que aprender a ignorar:

1. Las críticas de los demás

Nadie nos puede afectar sin nuestro consentimiento. En otras palabras, estamos para validar las opiniones de los demás. Lo que otros piensan acerca de nuestras elecciones no debe preocuparnos.

2. La creación de inseguridades

Hay personas que piensan que son expertos en la vida. Esto termina por crear, consciente o inconscientemente, inseguridades y pequeñas frustraciones en las personas que le rodean. Trata deignorar este tipo de actitud o te conducirá a la frustración.

3. Preocuparse de lo que no podemos controlar

Si estamos preocupados por la forma en que esta persona va a actuar o lo que va a hacer o decir, algo está mal. Las personas saben que no deben hacernos daño deliberadamente, y no hay que preocuparse de si nos respetarán o no. Si nos hieren, es mejor que te mantengas alejado de estas personas.

4. Comparaciones obsesivas

Es bueno que la gente triunfe y tenga éxito, pero no para hacer que los demás se sientan insignificantes. Por lo tanto, concentrate en lo que puedes hacer para seguir creciendo, y recuérdate que lo que tú recibes depende en gran medida lo que tú crees.

5. Intereses y egoísmo

No todo el mundo te está ayudando como finge estarlo.

          
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Debemos dar nuestra ausencia a quien no valora nuestra presencia


Dele tu ausencia e indiferencia a los que no te valoran; pero no de cualquier manera, auséntate emocionalmente. No como una forma de venganza, sino como una manera de protegerte.
Tenemos que darnos cuenta que con el tiempo la imagen de las personas puede cambiar, lo que significa que desconoceremos a aquellos que pensábamos conocer.
A veces nos damos cuenta demasiado tarde de que todo lo que hicimos para alguien ha sido ignorado o pasado por alto en el terreno emocional.
Es posible que nos sentamos decepcionados y nos demos cuenta de que la otra persona no movió un dedo por nosotros.
Conseguir que no te afecten las acciones de otra persona actúa como un bálsamo. Puede ser caro al principio, pero los resultados comenzarán a ser presentes de forma rápida en nuestra salud emocional.
De hecho, cuando somos capaces de hacer esto, nos damos cuenta de que es un verdadero placer escuchar sin molestar nuestro diálogo interno.

martes, 27 de septiembre de 2016

Sucubos e incubos




              Sucubos e incubos



                            Demonios súcubos
                            
                         Súcubo, de Selenada       

  Estos demonios poseen siempre el aspecto de una mujer de belleza extraordinaria, piel perfecta y cabello oscuro o rojizo. Posiblemente, el mismo aspecto de Lilith, Reina de la Oscuridad y la Noche, de quien se cree que descienden todos los demás súcubos.
  Se esconden tras esta atractiva fachada para conseguir atraer y tentar a los mortales que se cruzan en su camino. Su única misión es atraer primero para atormentar después.
Sus movimientos son ágiles y precisos. Su forma de caminar es muy seductora y cuentan con una gran presencia y carisma. Ese tipo de carisma que fascina y casi deja hipnotizado a su interlocutor, aunque un espectador avispado podría saber que se trata de un demonio por ese destello en su mirada de oscuro y enfermizo deseo.
Hablan varios idiomas, por lo que no tienen problemas para entablar conversaciones y establecer nuevas relaciones sociales. Podrían considerarse la compañía ideal si no fuese porque, en ocasiones, se dejan llevar y sacan su lado más lascivo.
  Los demonios súcubos no necesitan mostrarse agresivos y, además, rehúyen los conflictos. Prefieren usar su capacidad de persuasión y don de gentes para conseguir sus propósitos. Además, en caso de necesidad, no dudarán en adoptar el papel de víctima o de damisela en apuros. Incluso pueden enredar y poner a unos en contra de otros por simple diversión.
Una vez tienen elegido al mortal procuran alejarse con él de la multitud, y entonces usan su capacidad de sugestión, muy parecida a la de los vampiros, para hacerle creer prácticamente cualquier cosa que deseen. Cuando la víctima entra en ese estado hipnótico pasa a ser atacada por el súcubo, que consume la energía de la víctima mientras mantienen relaciones sexuales.
Estos demonios se nutren de la energía vital del mortal, energía que también les permite mantener ese aspecto joven y encantador.
Tras el estado de inconsciencia, las víctimas pasan a un sueño profundo del que suelen despertar agotadas, deprimidas y con la sensación de haber vivido una horrible pesadilla, aunque si el súcubo se excede extrayendo energía es posible que no consigan despertar y acaben muriendo.
Algo que divierte mucho a estos demonios súcubos es atacar a hombres virtuosos o que han hecho voto de castidad. Les encanta atormentarlos al despertar del sueño con recuerdos de orgías y perversiones que los hacen sentir muy avergonzados.
     Aunque no es habitual, en ciertas ocasiones los súcubos muestran su verdadero aspecto mientras mantienen relaciones con sus víctimas. Los ojos de serpiente, los colmillos, las alas de murciélago y la cola son un “extra” de martirio del que disfrutan cuando su víctima no les gusta especialmente.

                                          Demonios íncubos  

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El demonio íncubo es la contrapartida masculina del súcubo. Un hombre joven, muy atractivo y fuerte que seduce y atrae generalmente a mujeres, a las que atormenta de la misma manera que suelen hacerlo los súcubos.
Existe la teoría de que estos demonios son descendientes de ángeles caídos que han degenerado en succionadores energéticos. Aunque también se dice que, en realidad, los íncubos y los súcubos son el mismo tipo de demonio, que adopta la forma de hombre o mujer según los gustos de su víctima.
Suelen acercarse a todo tipo de mujeres; mayores o jóvenes, casadas, solteras o viudas, aunque comparten con los súcubos su debilidad por las mujeres religiosas y de férrea moral, sobre todo las novicias. Disfrutan sabiendo el dolor y la vergüenza que causarán a sus víctimas al despertar de su espantoso sueño.
Muchas de estas mujeres pueden incluso quedar embarazadas. Cuando esto ocurre existe la posibilidad de que el bebé nacido sea un engendro a disposición de las fuerzas del mal, o un poderoso humano mágico que se decline por hacer el bien. Un ejemplo de este último caso es el del mago Merlín, de quien se cuenta que nació de la oscura seducción de un íncubo a una monja.  

                               Encantamientos de cama

Los súcubos e íncubos tienen la capacidad de realizar un encantamiento al lugar donde se produce el ataque sexual, generalmente, la cama de la víctima, de manera que cada vez que ésta descansa sobre dicha cama se drena parte de su energía, que pasa directamente al demonio aunque esté lejos del lugar.
Este poderoso hechizo puede acabar con la vida del mortal mientras que hace más fuerte al demonio. Así, cuantas más víctimas consiga, más poderoso se vuelve.

                                              











  



   

lunes, 26 de septiembre de 2016

Significado de Dharma

                Significado de Dharma



                            Resultado de imagen para el dharma tiene el poder de balancear y borrar el mal( el karma)
 

Qué es Dharma:


La palabra dharma, también escrita como darma, es de origen sánscrito que significa “ley” o “realidad”. El dharma, es un término que se utiliza en diversas religiones, especialmente de origen védico, como: budismo, hinduismo, jainismo, y sijismo, adoptado posteriormente en el espiritismo.
El ser humano puede escoger como y de qué manera quiere sufrir las consecuencias por sus acciones, en este momento es donde entra el dharma que caracteriza la naturaleza interior del ser humano y reconoce que existe una Ley Divina y unos principios morales que deben de ser reconocidos y obedecidos para lograr el camino de la perfección y la felicidad en este mundo, y en el próximo.
El individuo que practica el dharma se caracteriza por hacer el bien al prójimo, desenvolver la felicidad y la fraternidad universal, así como desarrollar una conducta, pensamientos y otras prácticas mentales que elevan el carácter de un Ser, que lo lleva a obtener prosperidad, felicidad eterna y la cesación total de dolor.
Por su parte, la palabra adharma es todo aquello que provoca discordia, separación, y fomenta odio. En conclusión, la palabra adharma es todo lo contrario a dharma. 

Dharma y Karma


Toda acción viene acompañada de una reacción, tomando en cuenta este principio se concluye que si un individuo se comporta de acuerdo a su religión y principios morales, su consecuencia será positiva, y es por ello que puede recibir una recompensa en el presente, esto es lo que se conoce como dharma.
Por su parte, si las reacciones de una acción realizada por el individuo son negativas estamos en presencia del karma, y pagara por ello tarde o temprano.